Celebración del nuevo año en el jardín Infantil Pukara

SAM_1020La iniciación de un nuevo ciclo, ha sido celebrado en innumerables  lugares. Un nuevo ciclo lleno de ilusiones, esperanza y energías. Los jardines interculturales de la región de Coquimbo, no fueron la excepción. Es por ello, que en el Jardín Intercultural Pukara, de la comuna de La Serena, se desarrollo como todos los años, la actividad central de año nuevo.

Un nuevo ciclo renovando energías

Fuente: Revista indígena Ajayu.

La celebración de un nuevo año, no es sólo un cambio de fecha, es un cambio de ciclo y renovación de energías. La conexión entre la Pachama y sus hijos. Un tiempo de agradecer lo que se nos ha dado y los desafíos que vendrán.

Junio 21.  En el Jardín Intercultural Pukara, el cual se encuentra en el sector de Las Compañías, de la ciudad de La Serena, se desarrollo, el inicio de un nuevo año. La comunidad educativa, en conjunto con padres y apoderados, autoridades municipales, educativas y ancestrales, dio el vamos a la renovación de energía.

Los protagonistas de la jornada, fueron los niños y niñas que asisten diariamente al jardín.

La actividad se inicio con la celebración de un apthapi, dirigida por la maestra intercultural Carmen Clavijo, donde la comunidad educativa tuvo la oportunidad de entender el sentido de esta tradición.

La costumbre de compartir alimentos entre los miembros de una comunidad, amigos o familiares se conoce entre los aymaras como apthapi y es una herencia de los pueblos nativos del occidente boliviano. La palabra proviene del vocablo apthapiña, que significa “recoger de la cosecha”. El apthapi procura compartir, unir a la familia, a la vez que permitir a las comunidades reconciliarse con aquellas que se encuentran distanciadas por discusiones o problemas.

En el campo, los comunarios entregan una porción de sus cosechas y de su producción ganadera.

Entre los alimentos de la mesa es posible degustar jawas phusphu (habas cocidas); kanka (carne asada), chuño phuthi, chuño cocido; qhatit ch’uqi (especie de papa) y jallpa wayk’a (ají amarillo molido con trozos de las colas verdes de la cebolla), en la merienda no faltan mut’i o mote desgranado; millk’itika thixi, queso frito criollo; puquta phuthi, plátano cocido y k’awna, huevo duro o frito.

Los comestibles son expuestos en hijilla, un aguayo o una bayeta tendido en el piso que sirve para presentar ante todos la comida recolectada. “Sobre unos aguayos tendidos al piso, comunarios del altiplano boliviano colocan —cada uno lo que puede, lo que produce — y todos comparten a partes iguales.

Luego de ello, los protagonistas fueron los niños, los niveles desde el medio menor, hasta el nivel mayor, presentaron las danzas preparadas en conjunto con sus tías y profesores.

Para finalizar con el Taller de Baile andinos Tequirque, los cuales hicieron disfrutar a toda la comunidad educativa, de la energía andina.

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Acerca de ajayularevista

Revista de carácter indígena de la región de Coquimbo

Publicado el junio 21, 2013 en Uncategorized. Añade a favoritos el enlace permanente. 2 comentarios.

  1. Mis felicitaciones para Karina, párvulos y todo su equipo de trabajo.

  2. Felicitaciones para la Educadora Karina Duarte y su equipo de trabajo de parte de todos los docentes de la Escuela Juan Torres Martínez de Diaguitas

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